En 2014, al renovarse el acuerdo, se creó el sistema de gobernanza de la iniciativa, se ratifica ésta como mecanismo que incentiva y propicia la cooperación, el intercambio y la transferencia de conocimientos para alcanzar los objetivos de la protección ambiental a través de la cooperación Sur-Sur. En ese momento se reconoce y ratifica la demarcación inicial del Corredor; pero se abre al mismo tiempo la posibilidad de que ésta sea revisada periódicamente con el fin de garantizar la integridad de los ecosistemas terrestres y marinos.
Ese mismo año se establecen las Directrices para el desarrollo futuro de la iniciativa del CBC, en la que se indica la necesidad de definir los indicadores y realizar la delimitación del espacio marino del CBC considerando el cambio climático. También se reconoce en las Directrices la necesidad de revisión de la delimitación y amenazas de las zonas núcleos terrestres del CBC y su proyección hacia una futura expansión de la iniciativa considerando el cambio climático que afecta el área del CBC.
En el 2016, se aprueba la incorporación de Puerto Rico como miembro pleno de la iniciativa, con lo cual se hizo indispensable rediseñar totalmente la demarcación del CBC, para incluir todos los ecosistemas, tanto terrestres como marinos, que resultan esenciales para preservar los valores más representativos de la biodiversidad caribeña en las islas que componen al CBC, así como la conectividad ecológica y la provisión de los servicios de los ecosistemas a escala regional.
En abril de 2021 el Comité Ministerial del CBC aprobó su nueva demarcación, que comprende a partes tanto marinas como terrestres de todas las Antillas Mayores. Se definieron dos tipos de zonas funcionales: zonas núcleo de conservación y zonas de conectividad. Adicionalmente se irán identificando zonas prioritarias para la restauración de la conectividad entre zonas núcleos que hoy están desconectadas entre sí.
La actual demarcación del CBC ocupa una superficie total de 142.007 km², de los que 28.746 km² (20%) corresponden a zonas núcleo y 113.261 km² (80%) a zonas de conectividad.
Destaca que el 67% de la demarcación ocupa áreas costero-marinas, de las cuales casi el 91% corresponde con zonas de conectividad; mientras que en el ámbito terrestre el 57% corresponde a conectividad y el 43% a zonas núcleo de conservación. En este último ámbito, el CBC tendría una contribución notable a la agenda de conservación post 2020, que aspira a un mínimo del 30% de los territorios dedicados a la conservación.
La tabla siguiente muestra la distribución de la demarcación por países, y en ella se observa que la República Dominicana tiene la mayor superficie del CBC, abarcando el 45% de la demarcación, seguido por Cuba, con un 34%. Sin embargo, al observar la distribución por tipos de zonas, Cuba tiene el 48% de las zonas núcleos, secundada por República Dominicana con un 37%.
En cuanto a la distribución por grupos de ecosistemas prioritarios son los bosques húmedos y pinares los que más contribuyen a la nueva demarcación en términos de superficie, seguidos por bosques y matorrales, los arrecifes coralinos y por último los manglares, que aportan unos 9.100 km².
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